Entras en mi,
como anzuelo que deja la noche con ojos abiertos.
Como brillo de fogata que cae al atar de tus brazos,
me salvas de penumbras,
como animal en celo bajo una luna que de lejos nos mira.
Soy,
tu amante de horas interminables
la que quita el hastío y viste noctámbula deseos,
la que infatigable besa, muerde cada acceso de tu piel
Soy,
la que resbala por tu espalda
marcándola a besos,
la que comparte secretos obscenos,
la que se hunde en formas toda la noche,
y en tu mar ancho y espeso
ha dejado sus labios marcados en tu pecho
Y así,
como un lienzo te deseo ungido entre mis ojos, mi alma ,
en cada espasmo de mi cuerpo.
