Sorprenderte quiero ¡si!
sorprenderte los ojos
sorprenderte la boca,
que la mía se abra suave
inquietante, casi urgente.
Y mi lengua
entre labios
te provoque lento.
Único temblor,
caverna al deseo,
lujuria y delirio sean aire,
vagabunda en tu piel
desatar arrebato
con la punta de los dedos
y se hagan tus poros remolino punzantes.
De Mirada penetrante,
sedienta, lasciva
cofre de misterios.
Rodar en saliva,
en sudores ígneos
resoplo el aliento.
Estremecerte
cuando estallan gemidos,
desde el sonido al lóbulo
hasta el tacto anclado y frenético.
Y luego caigas en la gruta húmeda
profundo, profundo
y yo te entregue sumisa
…mi ofrenda.